¿Cuál será la profesión del futuro?
El futuro está por escribir … ¿lo escribimos juntos?

A la pregunta que, a todos y a todas, más de una vez nos han hecho cuando éramos pequeños: ‘Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?’, las respuestas que se podían oír eran médico, bombero, actor, futbolista, maestro, u incluso astronauta en el caso de los niños y niñas más aventureros.


Pero, parémonos un momento a pensar cuáles serían las respuestas de ahora … Evidentemente seguirá habiendo profesiones similares en un futuro, pero habrá profesiones que ni siquiera ahora somos capaces de imaginar. De hecho, cerca del 75% de las profesiones del futuro no existen. Es decir, tres de cada cuatro carreras que se imparten en las universidades podrían quedar desfasadas dentro de unos años.


No sabemos cuáles serán las profesiones de nuestros hijos, pero sí que sabemos que la tecnología jugará en ellas un papel muy importante. Cada día sentimos a hablar de los cambios que comportan las nuevas tecnologías y el impacto que la robotización tendrá pronto en el mercado laboral.


Sino sabemos cuáles serán las profesiones del futuro, ¿cómo podemos formar a los futuros trabajadores? ¿Cómo los podemos preparar para un mundo de cambio constante, un mundo tecnológico?


Las empresas más innovadoras buscarán jóvenes creativos, proactivos y con una buena formación digital. Conocer y controlar las nuevas tecnologías pronto será imprescindible para adaptarse a los nuevos entornos de trabajo; unos trabajos de cambio constante y con una alta diversidad en tareas.


En un mundo de cambio constante será vital la formación continua por parte de los trabajadores para seguir siendo competitivos. Es necesario fomentar las competencias y las habilidades tecnológicas. La movilidad laboral aumentará la competencia y sólo aquellos que se mantengan actualizados y sean capaces de adaptarse a los cambios conseguirán progresar en su carrera profesional.


Eso sí, tendremos que plantearnos un cambio de paradigma en la formación de los futuros profesionales, con tendencia a un modelo holístico /multidisciplinario, en el cual se dejen atrás modelos en los que se interpone la especialización respecto al conocimiento global. Será necesario un modelo formativo en el que se pueda combinar la tecnología y el humanismo, formando profesionales capaces de resolver problemas a partir del pensamiento crítico, la creatividad, la empatía o la inteligencia emocional. Debemos tender hacia a un futuro en el que se valoren más las actitudes y aptitudes que las capacidades estrictamente técnicas.